Cómo ser perito criminalista


 

Es posible que ya hayas escuchado antes el nombre de esta profesión y sepas, más o menos, en qué consiste. Pero si esos recuerdos flotan vagos en tu memoria o directamente esta es la primera vez que oyes eso de perito criminalista – o, mejor dicho, que lees –, queremos ayudarte a que comprendas mejor de qué se trata.

Un perito criminalista no nace, se hace. Y su procedencia puede ser variada. Una persona que posea un grado o licenciatura, en alguna de las siguientes materias, puede ejercer esta labor desde su perspectiva: antropología, física, medicina, química, entre otras… Eso sí, precisa estar versado, junto con esa educación, en derecho penal. Es decir, que tiene que dominar lo relativo a los delitos, así como sus causas y consecuencias.

Aunque no abundan, también existen carreras universitarias destinadas a formarte específicamente como criminalista, las cuales, a lo largo de 4 cursos, forman al alumno en una variedad de campos aplicables a esta materia, como son: balística, documentoscopia, genética o entomología, entre otros…

Por lo tanto, si controlas de derecho penal y tu formación está asociada con alguna de las ciencias anteriormente nombradas, ¡enhorabuena! Puedes convertirte, no sin cierto trabajo y seguramente una pizca de suerte, en perito criminalista. Ahora bien, ¿de qué se trata la tarea que desarrolla a diario un profesional de este ámbito?
 

¿Qué hace un perito criminalista?


 

Por lo general, un profesional de este campo, suele trabajar como miembro de la Policía Científica, u ofrecer sus servicios a terceros, que precisan de sus conocimientos y experiencia. En un caso de asesinato, el objetivo del perito criminalista dependiendo de su especialidad, será por ejemplo el de presentar ante el juez, durante el procedimiento, un informe en el que se recoja el análisis de la escena del crimen, así como la explicación sobre la forma en la que se produjo el hecho a tenor de las pruebas de las que se disponga.

El rol del perito es fundamental para determinar qué tipo de pruebas son relevantes y cómo serán presentadas. A priori pudiera parecer que cualquier evidencia es válida para demostrar ciertas cuestiones ante un juez, pero estas pueden ser rebatidas por la otra parte y, aunque parezcan determinantes, ser impugnadas y finalmente descartadas.

Por eso, también es importante, que el perito cuente con cierta formación en derecho, puesto que va a tener que presentarse en juicios y exponer en clave legal sus informes. A veces hay ciertos resquicios legales sobre los que solo las personas más capacitadas y con más recorrido en estas lides tienen conocimiento. Y eso puede valer para conseguir su cometido.

También tiene que estar al corriente de las formalidades propias de un procedimiento penal – su protocolo –. Estar al tanto de las garantías procesales, conservar la cadena de custodia y el resto de ‘papeleo’ propio de estas situaciones.

Y atención, porque este trabajo tiene que orientarse por parte del profesional, al ideal de un ciento por ciento de objetividad. De esa forma, y solo de esa forma, la labor del perito criminalista podrá ser tenida en cuenta por parte del juez para fundamentar su decisión, ya que de otra manera no solo su informe podría ser rechazado, sino que estaría incurriendo en una falta grave en el ejercicio de sus funciones.
 

Cómo ser perito criminalista
 

Las técnicas del perito criminalista


 

Para completar un informe que tenga todos los requisitos necesarios, un perito criminalista se vale de sus habilidades y técnicas. Las primeras son adquiridas a través de la formación, y las segundas, además de con la experiencia, por la implementación de tecnología. Aunque resulte curioso, algunos casos se han resuelto pasadas algunas décadas porque la tecnología de hoy en día permite ciertos análisis que antes no.

La balística (que es el análisis de las balas, cartuchos o armas) o la dactiloscopia (que procesa las huellas dactilares a través de diferentes agentes químicos) son algunas de ellas. Por lo tanto, cualquier prueba en forma de bala o huella, por citar estos ejemplos, servirá para dar forma al análisis que posteriormente se va a introducir en el procedimiento judicial.

A mayores, otras técnicas a las que se recurre para la obtención de información son: química forense, toxicología, hematología, peritaje caligráfico, medicina forense, odontología forense y un largo etcétera de disciplinas sobre las que apoyarse para obtener y analizar pruebas.
 

Labores del perito criminalista


 

Las funciones de este profesional no se ciñen exclusivamente a la escena de un crimen donde se produjo una muerte. También, dentro de su ámbito de actuación, puede realizar otro tipo de pesquisas para conseguir información relevante sobre un caso y proceder con su investigación, por ejemplo, sobre robos u otros delitos de gravedad que no tengan de por medio una persona fallecida.

En este sentido, no es extraño que en un caso de secuestro o en la búsqueda de una persona desaparecida se requieran los servicios de un perito criminalista, que con sus herramientas, tratará de reconstruir el suceso para darle forma y ayudar a dar con el paradero de su ‘cliente’.
 


CFEC | Centro de Formación Estudio CriminalCómo ser perito criminalista

01/03/2021