Mapeo Geográfico del Delito

La tecnología aplicada al análisis del delito


 

Asistimos a un creciente interés en el uso de la información geográfica, como herramienta para incrementar la capacidad de análisis, gestión y toma de decisiones en materia de seguridad.

Estudios realizados en este sentido, concluyen que los crímenes no se distribuyen de manera fortuita sobre el mapa, y que al aplicar ciertas herramientas y métodos, es posible determinar las ubicaciones donde estos se concentran.

La aplicación de técnicas de mapeo y análisis espacial, permite determinar los lugares en los que preferentemente se producen los delitos. Esto se pone en práctica a partir de software (Sistemas de Información Geográfica o SIG), que permitirá saber, en que zonas hay una mayor concentración de delitos, para por ejemplo: optimizar recursos policiales, detectar patrones y tendencias de la delincuencia, adoptar políticas de seguridad ciudadana o hacer un seguimiento de medidas implantadas en esta área…

El hecho de que podamos asumir, que las características de un área geográfica, condicionan la concurrencia de más o menos hechos delictivos en ella, tiene su base teórica, en los principios y teorías de la Criminología Ambiental y en las denominadas «Teorías de la Oportunidad».
 

¿Qué es un SIG (Sistema de Información Geográfica)?

Herramientas que hacen posible el Mapeo Geográfico del Delito


 

Un «Sistema de Información», surge de la unión entre una determinada información, con una herramienta o programa informático (Software).

Es por ello, que un Sistema de Información Geográfica o SIG (GIS en su acrónimo inglés, Geographic Information System), es un sistema de información, que conjuga datos relacionados con un espacio físico, al conectar mapas, con una determinada información proveniente de bases de datos.

Estos sistemas, permiten la carga de datos, que luego podrán ser presentados, consultados y analizados, en el entorno al que se encuentran ligados geográficamente. La visualización de los datos en un mapa interactivo, permite la posibilidad de realizar consultas específicas, que harán posible el análisis de los datos obtenidos, siendo esto útil por ejemplo, para realizar estudios de densidad de población.
 

Pej: La tecnología SIG se emplea para realizar estudios de densidad de población

 

¿Cómo funcionan los sistemas SIG aplicados al análisis del delito?

Herramientas para incrementar la capacidad de análisis, gestión y toma de decisiones en materia de seguridad


 

Actualmente, existen disponibles en el mercado, distintas herramientas informáticas de Mapeo Geográfico, que se emplean para su uso en este campo y que cuentan con múltiples funcionalidades. (Pej: ArcGIS: https://www.arcgis.com/features/index.html o gvSIG: http://www.gvsig.com/es)

Como estos sistemas informáticos se alimentan de datos, el punto de partida, es situar en el mapa los delitos que se han producido, por ejemplo desde un fichero excel.

La herramienta va a generar a partir de los datos proporcionados, una plataforma visual, en la que será posible identificar los delitos geográficamente, mediante un sistema de símbolos. A través del tratamiento de esos datos y de acuerdo a las funcionalidades incorporadas por el SIG, será posible obtener valiosa información para su análisis, gestión y toma de decisiones.
 

Identificación de los delitos en el mapa, mediante un sistema de símbolos

 

Las fuentes de información

 

Como hemos señalado, estos sistemas deben ser “alimentados” con datos. Es por ello que un SIG aplicado al mapeo geográfico del delito, va a combinar una serie de datos sobre hechos delictivos, con la cartografía de la zona en la que estos se han producido. Estos datos deberán tener un formato compatible con el SIG, para poder ser importados al sistema de forma correcta y reflejarse luego adecuadamente, en su funcionamiento y resultados.

  • Hechos delictivos: Proveniente de distintas fuentes (Gubernamentales, Judiciales, Policiales…), nos referimos a contar con toda la información posible, sobre los hechos delictivos acontecidos, en el área que queremos analizar. Esta información, debe estar completa e informatizada. Cuando decimos “completa”, nos referimos a que además de incluir la información del tipo de delito, entre otras cosas, será imprescindible contar con la localización y el momento exactos del suceso.
  • Cartografía: Normalmente los Institutos Geográficos de cada país, disponen de su cartografía digitalizada y georeferenciada, mediante un sistema de coordenadas. Según el caso y el uso que vayamos a darle, el acceso a estos “mapas”, será libre y gratuito.

 

Categorías delictivas y otros «filtros»

 

Normalmente, el sistema permitirá filtrar los resultados por categorías delictivas, haciendo posible, no solo una visión general, sino profundizar ese análisis a nivel de “tipo de delito”. (Por ejemplo: Localizar los lugares, donde hay una mayor concentración de robos en viviendas o crímenes sexuales).

El tratamiento por categorías, será esencial para la efectividad del análisis, la administración de los recursos y las decisiones que se tomen. Si el análisis ve limitado su enfoque en este aspecto, lo más probable es que los datos globales, no permitan hacer un uso eficaz de recursos específicos. Por ejemplo, si la policía cuenta con un grupo especializado en una determinada tipología delictiva, lo lógico es que sus esfuerzos se centren en los puntos donde se concentran los delitos, sobre los que ese equipo posee formación, conocimientos, experiencia y los medios necesarios. Es por ello que finalmente, no nos interesa solo saber que el barrio X es aquel en el que se producen más delitos, sino que la eficacia de la herramienta, vendrá determinada en este sentido, por su capacidad de decirnos, en que punto se concentran por ejemplo, los robos violentos.

Contar con esta información, puede hacer posible, no solo la intervención de grupos especializados, sino también la gestión de otros recursos y la toma de decisiones, por ejemplo a la hora de determinar, donde se localizará una nueva comisaría de policía, o una nueva cámara de vigilancia.

Así, estos sistemas, nos van a permitir alimentarlos también con toda esa información (Comisarías, cámaras de tráfico…), y al “cruzarla” con la localización de los delitos, en su plataforma visual, nos enseñarán a simple vista, si la distribución y área de influencia de estos recursos es adecuada. (Pej: Conociendo los tiempos de respuesta de la policía ante una llamada, será posible saber, si los puntos de vigilancia próximos a una zona determinada, están localizados para acudir a tiempo a la misma).
 

Otros criterios de filtrado

 

Además del tipo de delito, el SIG incluirá también, filtros que permitirán acotar la información, de acuerdo a otros criterios muy relevantes:

  • Rango de fechas (Ultimos 3 días, Ultimo mes, Ultimos 6 meses, o rangos específicos: «Del 1 al 20 de abril del año 2015»)
  • Días de la semana (Lunes, Martes, Miércoles, Fines de Semana…)
  • Horas del día mediante filtros predeterminados o rangos específicos (Pej: De 12:00hs a 14:00hs)
    • Delitos producidos por la mañana, por la tarde, por la noche
    • Delitos producidos en horario escolar

Profundizar el filtrado, a nivel de día de la semana y/o a determinadas horas del día, redundará en información más específica y por ende, en decisiones aún más eficaces. Un filtro que nos permita ver, lo que sucedió un día determinado del año pasado, nos dará elementos para prever lo que podría suceder este año, y coordinar acciones preventivas en base a esa «experiencia». (Pej: El día de Navidad o Año nuevo)
 
Mapeo Geográfico del Delito

La tecnología aplicada al análisis del delito – Mapeo Geográfico del Delito

 

La importancia de contar con información estadísticamente significativa

Mapas de Hot Spots, o «Puntos Calientes»


 

Una vez que el SIG ha sido dotado de los datos necesarios y de acuerdo a las funcionalidades que incorpore, este no se limitará a ofrecernos una serie de “mapas interactivos”, en los que visualizar el delito y aplicar filtros.
 
Un sistema de mapeo geográfico del delito, que solo disponga de funcionalidades geográficas básicas, como la localización y visualización de los hechos delictivos a partir de la georeferenciación de los datos, resultará insuficiente, ya que carecerá de potencial analítico. Los mapas que hemos visto hasta ahora, aportan información interesante, pero es posible que una zona que refleje valores altos, este señalando una ubicación, en la que esa concentración no sea estadísticamente significativa. Por lo expuesto, los sistemas SIG han evolucionado, incorporando funciones destinadas a reflejar la información, de una forma, cada vez más cercana a la realidad.
 
Un ejemplo de las funciones que permite poner en práctica, un sistema de mapeo geográfico del delito eficaz, es la generación de mapas, de los denominados Hot Spots o «Puntos Calientes», en los que será posible observar, donde se concentran mayoritariamente los delitos, pero bajo criterios estadísticos. Los Hot Spots, señalados en el mapa mediante un sistema de colores, donde el rojo es el indicador de que la tasa es la más elevada, serán los puntos donde la densidad del delito, supera la media de la zona que estamos estudiando. Generalmente la herramienta, permitirá acotar su estudio, no solo a ciudades, sino también a zonas específicas dentro de esas áreas. (Pej: Un barrio).
 
John E. Eck, considera que un Hot Spot, es un punto geográfico, que supera el número medio de eventos delictivos o en el que el riesgo de ser víctima de un delito, es superior a la media, y que a su vez ofrece una representación gráfica, muy específica y fácilmente interpretable.
 
La identificación de los Hot Spots, hace posible alcanzar conclusiones representativas, y su utilización en el análisis y toma de decisiones, se traducirá en una mayor efectividad, de las acciones dirigidas a controlar el delito. Al igual que en otros ámbitos, los recursos disponibles en materia de seguridad son limitados, por lo que los Hot Spots, permiten optimizar su uso. Por ejemplo, si los esfuerzos de la policía, se centran en los Puntos Calientes del área que patrullan habitualmente, aumentarán las probabilidades de éxito, de sus efectos disuasorios e intervenciones.
 
Sobre la capacidad «predictiva» de estos mapas, es interesante conocer la opinión de Lawrence W. Sherman, que considera que un Hot Spot, es un espacio de dimensiones reducidas, donde la incidencia del delito resulta tan frecuente, que puede llegar a ser bastante predecible, por lo menos en el espacio temporal de 1 año.
 

Mapas de Hot Spots, o «Puntos Calientes»

 

El Futuro del Mapeo Geográfico del Delito

Mapeo Geográfico del Delito y Modelos predictivos


 

Hasta aquí, hemos visto que nos encontramos ante un modelo descriptivo, que nos dice lo que está ocurriendo, por ejemplo en una ciudad. Pero cierto es, que quienes investigan en este sentido, trabajan en el desarrollo de nuevas herramientas, que asociadas a estos modelos, buscan por ejemplo, predecir donde se producirán próximos delitos.

Ya existen sistemas que incorporan módulos de predicción y hay cátedras universitarias, que llevan tiempo trabajando en el desarrollo de modelos predictivos, que aporten inteligencia a estos programas, para dotarlos de la capacidad de decirnos el lugar y el momento, en el que pueden producirse próximos delitos.
 


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