Perito judicial quién es, qué hace y para qué sirve


 

La prueba pericial es aquella que se realiza con la finalidad de aportar al proceso y al Juez o Tribunal, conocimientos de los que estos carecen y facilitar su apreciación y valoración sobre los hechos enjuiciados. La propia Ley de Enjuiciamiento Criminal señala en su artículo 456, que “el Juez acordará el informe pericial cuando, para conocer o apreciar algún hecho o circunstancia importante en el sumario, fuesen necesarios o convenientes conocimientos científicos o artísticos”.

En este artículo, conocerás lo que es un perito judicial, cuál es su desempeño y que funciones cumple en el ámbito de las investigaciones judiciales.

También encontrarás aquí, los requisitos necesarios para ser perito judicial según el código penal de España, y las labores a desempeñar siendo perito de las partes en litigio, o perito designado por el juez de una causa penal, civil o mercantil.
 

Las 3 cualidades que debe reunir un perito


 

Al respecto debes saber, que el perito, cualquiera sea su especialización o conocimiento científico, puede testificar ante los tribunales y presentar su informe sobre los temas sometidos a investigación, y de los cuales se deba emitir una sentencia por parte del juzgador.

Para hacer correctamente su trabajo, un perito debe reunir estos 3 requisitos fundamentales:
 

  • Debe tener un profundo dominio de un área específica, y poseer el título oficial en la misma, cuando se trate de una especialidad regulada por la administración, o ser una persona entendida sobre determinadas materias no comprendidas en títulos profesionales de carácter oficial, ya sea por que cuenta con formación no reglada al respecto o una trayectoria laboral que así lo avala. (Dominio de una especialidad)
  • Un perito debe tener la capacidad de emitir informes periciales pertinentes ante los tribunales, o allí donde se requiera de su juicio y conocimiento. (Formación pericial)
  • El perito debe tener amplias capacidades orales y escritas, es decir que además de expresarse adecuadamente por escrito, debe ser un comunicador elocuente y muy asertivo, ya que posteriormente debe ratificar su informe ante el juez. (Habilidades de comunicación)

 

Entonces, debes tener muy claro, que no basta con que un perito tenga un gran conocimiento, sino que además debe ser un muy buen comunicador, ya que esta cualidad es esencial, para exponer eficazmente los resultados de sus pericias, e inspirar confianza en sus interlocutores.
 

El perito judicial: generalidades


 

La profesión de perito tiene diversas ramas, tales como: perito psicólogo, perito calígrafo, perito médico, perito arquitecto o perito informático, entre muchas otras…

En este sentido, encontraremos distintos tipos de perito judicial, como por ejemplo: para examinar un documento, el juez ordenará la designación de un perito calígrafo; pero si se requiere evaluar la veracidad del testimonio de un menor de edad, el juez puede ordenar la intervención de un perito psicólogo. En pocas palabras, los informes periciales son encargados al perito judicial experto en el área en la que este se especializa, y sus conclusiones tendrán mucho peso al momento de dictarse sentencia, por parte del juez de la causa.

Se puede afirmar entonces, que los peritos judiciales son profesionales de grandes conocimientos, cuyos testimonios son de una importancia fundamental para magistrados, fiscales y abogados, en litigios mercantiles, civiles o penales y sus informes son un medio probatorio que influirá de manera decisiva en la decisión del juez.

El perito judicial o forense, podrá desempeñarse como perito en un procedimiento judicial, mediante la convocatoria de un juez, pero también podrá ejercer sus funciones para alguna de las partes en litigio. Sin embargo, para intervenir deberá contar con la aprobación del juez sobre la pertinencia de su participación, a solicitud de la parte que le contrata para que realice su informe.
 

El perito judicial según la ley y sus funciones


 

Como el juez no tiene porque ser un erudito experto en todas las áreas sobre las que le toca decidir, requiere de profesionales especializados, que le ayuden a alcanzar su objetivo, de forma objetiva, imparcial y veraz, y así en consecuencia emitir su sentencia con fundamentos. Es por ello que la actividad de los peritos es de trascendencia en el procedimiento judicial.

La figura del perito judicial o forense, se encuentra establecida en artículo 340 inciso 1, de la LEC de España, la cual establece que: «…Los peritos deberán poseer el título oficial que corresponda a la materia objeto del dictamen y a la naturaleza de éste. Si se tratare de materias que no estén comprendidas en títulos profesionales oficiales, habrán de ser nombrados entre personas entendidas en aquellas materias…»

Además la LECrim en su artículo 457 establece, que: «…Los peritos pueden ser o no titulares. Son peritos titulares los que tienen título oficial de una ciencia o arte cuyo ejercicio esté reglamentado por la Administración. Son peritos no titulares los que, careciendo de título oficial, tienen, sin embargo, conocimiento o prácticas especiales en alguna ciencia o arte…»

Las funciones que cumple un perito judicial son diversas, y van más allá de los tribunales y su intervención en los juicios. El perito judicial, en consecuencia, estará en capacidad de: ejecutar y aplicar las herramientas y recursos válidos para llevar a cabo determinadas investigaciones dirigidas a probar o refutar los hechos en litigio. Para tal fin, deberá recolectar pruebas, analizarlas, y lo más importante, debe concatenarlas de manera ordenada y sistemática, para de esa manera ayudar a esclarecer el caso y llegar a la verdad. Todo ello con total imparcialidad, veracidad y objetividad.
 

Perito judicial quién es, qué hace y para qué sirve
 

Requisitos para ser perito judicial


 

A continuación vamos a señalar los requisitos fundamentales para ejercer como perito judicial:
 

  • No presentar una incompatibilidad o prohibición legal para desarrollar la actividad de perito. (Pej: Ser familiar de una de las partes o tener intereses en el resultado del procedimiento en el que interviene)
  • Tener un profundo dominio del área específica en la que interviene, y poseer el título oficial cuando se trate de una especialidad regulada por la administración, o ser una persona entendida sobre determinadas materias no comprendidas en títulos profesionales de carácter oficial, ya sea porque cuenta con formación no reglada al respecto o una trayectoria laboral que así lo avala. (Esto último debe poder acreditarse)
  • El aspirante a desempeñarse como perito judicial, debe estar inscrito en el colegio profesional de peritos o una entidad análoga. Este es un requisito fundamental para poder realizar peritajes ante un juzgado, ya que son dichas entidades las que envían los listados de peritos a los órganos jurisdiccionales, es decir, al tribunal superior de justicia y a los decanatos de los juzgados, para estos que tengan en cuenta a sus miembros, en las designaciones de perito judicial en distintas especialidades.
  • El Colegio Profesional o Asociación, puede prever además, como requisito, la realización de cursos de formación específica como perito, o una cierta antigüedad en el sector, con carácter previo a proponer al profesional ante los órganos jurisdiccionales.

 

¿Qué es un perito judicial?


 

La definición de perito emitida por la real academia española, es la siguiente: “Experto o entendido en algo”.

El perito es un sujeto ajeno e independiente al proceso judicial que, como experto en una materia determinada, realiza un informe técnico a petición del Juzgado o alguna de las partes del procedimiento, para proporcionar conocimientos sobre los hechos o las personas que son objeto de enjuiciamiento. Es la persona que posee “conocimientos científicos, artísticos o técnicos especializados, entendidos en sentido amplio, de los que carece o puede carecer el Juez o Tribunal, y que sean necesarios para conocer o apreciar algún hecho trascendente para la decisión judicial de la que se trate.

Por tal razón, la información suministrada por estos, en los diversos procedimientos judiciales, es de vital importancia en la decisión de sentencias justas y razonables; todas estas basadas en elementos probatorios encontrados por parte del perito judicial (pruebas).
 

Los peritos judiciales son profesionales capaces de:
 

  • Llevar a cabo y ejecutar técnicas y recursos de manera científica y organizada, para la reconstrucción de los hechos.
  • Recolectar pruebas, y organizar de forma sistemática las mismas, alrededor de un suceso o hecho.

 

En su desempeño, el perito judicial deberá estar sujeto a una gran objetividad, imparcialidad e independencia, para de esta manera poder elaborar un informe fidedigno y completo alrededor del hecho en cuestión.
 

Tipos de perito judicial


 

En la profesión de perito judicial se distinguen diversos tipos, como son: Peritos Arquitectos, Peritos Calígrafos, Peritos Criminalistas, Peritos De Accidentes, Peritos De Automoción, Peritos Economistas, Peritos Informáticos, Peritos Ingenieros, Peritos Médicos, Peritos Odontólogos, Peritos Psicólogos, Peritos Psiquiatras, Peritos Químicos o Peritos Tasadores, entre otras especialidades…

El Juez o Tribunal, deberá hacer uso de los conocimientos de un experto en dichas materias, para poder argumentar las conclusiones de su decisión.

Los peritos deben trabajar siempre en el área de su competencia, es decir, sobre la cual tengan los conocimientos y pericia necesarios, todo ello mediante un correcto y ético desempeño de su profesión.

Estos profesionales, deben apelar a los métodos y técnicas de peritaje del más alto nivel, disponibles en ese momento en su ámbito de actuación, para los casos sobre los cuales hayan sido solicitados sus servicios. Además deben ser organizados en sus labores, meticulosos y poseer una extraordinaria habilidad de comunicación oral y escrita. Esto último determinará su capacidad para presentar sus informes, que tendrá como resultado, aportar luz al juez o tribunal que entiende en la causa y que debe dictar sentencia.
 

¿Cómo trabaja un perito judicial?


 

Según la Ley de Enjuiciamiento Criminal, “la actividad pericial comprende un acto pericial y un informe pericial”. El acto pericial sería el reconocimiento del objeto, las operaciones técnicas y el dictamen o redacción de conclusiones, mientras que el informe pericial sería “la formalización por escrito de todo lo anterior”, es decir, la redacción escrita de la descripción del objeto de la pericia, las operaciones practicadas y las conclusiones. El informe pericial se realiza previamente al acto del juicio y obtiene el valor de prueba durante el juicio oral, donde el profesional se persona para ratificarlo y responder a las preguntas del juzgador y de las partes.

El perito esta obligado a guardar secreto profesional, el cual se entiende como la obligación de ocultar y no revelar, los datos o hechos de carácter confidencial que haya adquirido o conozca a través de su labor profesional.

Otra cuestión relevante que debemos conocer, es que de acuerdo al artículo 462 de la Ley de Enjuiciamiento Criminal, ante el llamamiento del Juez, ninguna persona podrá abstenerse de la realización una pericia, salvo que se encuentre legítimamente impedida para realizarla. De no ser así, podría incurrir en un delito de desobediencia o de denegación de auxilio a la justicia. Según la Ley de Enjuiciamiento Criminal, “los que presten informe como peritos en virtud de orden judicial tendrán derecho a reclamar los honorarios e indemnizaciones que sean justos”. El cargo de perito se encuentra retribuido, salvo los supuestos en los que dicha retribución se encuentre fijada por otra entidad como por ejemplo, la administración del Estado.
 

El perito judicial puede ejercer su labor de la siguiente manera:
 

  • Podrá ser designado como perito judicial, por una o ambas partes del litigio en curso
  • Podrá ser designado por el juez de la causa
  • El perito solicitado por una o ambas partes, debe ser aprobado por el juez de la causa, antes de dar inicio a su labor.
  • El perito judicial debe presentar a través de una investigación minuciosa y exhaustiva del caso y con los elementos probatorios respectivos, las cuestiones que el juez no haya podido resolver, a través de otras fuentes de información, para de esa manera dictar de manera objetiva y efectiva, la sentencia del caso.
  • Debe redactar de manera clara, detallada y concisa, su informe sobre los asuntos del caso en litigio, cuya opinión experta le ha sido encomendada. También debe anexar a dicha investigación, fotografías, objetos o diversos tipos de pruebas, destinados a argumentar sus conclusiones.
  • Debe además trabajar con el juez de la causa, bajo juramento y promesa de expresar solo la verdad, sobre cada una de las pruebas a presentar.

 


CFEC | Centro de Formación Estudio CriminalPerito judicial quién es, qué hace y para qué sirve

16/03/2021