¿Qué es la Ideología?

Mtro. Guillermo Lavín Álvarez
Instituto Nacional de Ciencias Penales
México


 

La ideología es aquello que no podemos separar al entrar en análisis de fenómenos sociales ya que éstos se encuentran permeados de una forma contundente por ésta misma. Las mismas acciones que día a día se llevan a cabo en nuestras vidas lo hacen desde una postura ideológica o desde diversas, ya que el tener consciencia de una ideología no nos exenta de no reproducir acciones pertenecientes a otras; el cómo nos expresamos, nos comportamos, lo que hemos establecido como “correcto o incorrecto”, la forma de pensar y analizar las acciones tanto exógenas como endógenas son sólo algunos ejemplos de todo aquello que se encuentra lleno de ideologías, en palabras de Marx cuando establece el concepto de este tema, nos dice que:

Los hombres son los productores de sus representaciones, de sus ideas, etc., pero los hombres son reales y actuantes, tal y como se hallan condicionados por un determinado desarrollo de sus fuerzas productivas y por el intercambio que a él corresponde, hasta llegar a sus formaciones más amplias. La conciencia no puede ser nunca otra cosa que el ser consciente, y el ser de los hombres es su proceso de vida real. Y si en toda la ideología los hombres y sus relaciones aparecen invertidos como en la cámara oscura, este fenómeno responde a su proceso histórico de vida, como la inversión de los objetos al proyectarse sobre la retina responde a su proceso de vida directamente físico. (Marx, 1962, págs. 205 – 206).

Con estas palabras representadas en sus manuscritos económicos – filosóficos se busca entonces establecer a la ideología en un sentido de dos vías, ésta tiene injerencia directa en nuestros sentidos de vida así como nuestros sentidos de vida modifican a su vez a ésta. Las instituciones formales e informales que al día de hoy se encuentran en nuestras sociedades fungen como reproductoras de diversas ideologías; la institución por excelencia en este caso sería la educativa, ese espacio en donde se trasmite una ideología de generación a generación y muchas veces sólo será como mecanismo para la perpetuación de fuerza de trabajo (Althusser, 1968); la familia, el gobierno, los medios de comunicación y la relación entre pares son entonces también vasos comunicantes donde se lleva a cabo una interacción y se representan, expresan, perpetuán y modifican las ideologías. Siguiendo nuevamente al autor de “El capital” expresa como:

También las formaciones nebulosas que se condensan en el cerebro de los hombres son sublimaciones necesarias de su proceso material de vida, proceso empíricamente registrable y sujeto a condiciones materiales. La moral, la religión, la metafísica y cualquier otra ideología y las formas de conciencia que a ellas corresponden pierden, así, la apariencia, la apariencia de su propia sustantividad. No tienen su propia historia ni su propio desarrollo, sino que los hombres que desarrollan su producción material y su intercambio material cambian también, al cambiar esta realidad, su pensamiento y los productos de su pensamiento. (Marx, 1962, pág. 206).

Entonces, todo lo que nos rodea, somos nosotros los que le damos un significado, una realidad, un sentido, somos nosotros, los seres humanos, quienes vamos determinando los distintos prismáticos con los que veremos a la realidad social y el cómo éstas pueden influir o no en el desarrollo de una vida.

Las representaciones de la ideología se refieren al mundo mismo en el cual viven los hombres, la naturaleza y la sociedad, y a la vida de los hombres, a sus relaciones con la naturaleza, con la sociedad, con el orden social, con los otros hombres y con sus propias actividades, incluso la práctica política y económica (Althusser, 1968, pág. 49).

A primer instancia podría parecer sencillo el posicionarse lejos de la ideología pero con el entramado que se va construyendo poco a poco, no podríamos estar más alejados de la realidad, afirmar que se puede vivir o estar fuera de alguna de las ideologías es algo falso, ya que nosotros estamos hechos de éstas, “las representaciones de la ideología acompañan pues consciente o inconscientemente, como tantas señales y vectores cargados de prohibiciones, de permisos, de obligaciones, de resignaciones y de esperanzas, todos los actos de los individuos, toda su actividad, todas sus relaciones” (Althusser, 1968, pág. 51).

 

qué es la ideología

¿Qué es la Ideología?

 

La ideología dominante


 

Hasta este punto se ha querido posicionar a la ideología como parte inseparable de la construcción social de realidad y de los seres humanos mismos y todas las instancias que puedan conformar a éste, existen por lo tanto en todas las sociedades, comunidades, estratos, grupos, etc. Creando a su vez legados que hemos ido arrastrando durante siglos y en donde sólo se modifica la forma en cómo se presentan; este es el caso del castigo, práctica que lleva existiendo siglos y que al día de hoy continúa modificándose en un factor esencial: a quien aplicarlo y de qué forma. Tenemos que ir ampliando el entramado de las ideologías y con esto poner la mirada en que aunque sean muchas las que se encuentran transitando o permeando las realidades, nos encontraremos con el hecho de que existe una que se encuentre por encima de las demás y de esta forma las restantes quedan como ideologías menores o subordinadas.

Esta ideología dominante se ha presentado en todas las formas o sociedades (o modos de producción para Marx) por los cuales el ser humano ha pasado, podemos pensar que en algunos momentos es la religión la ideología que se posiciona sobre el resto, en otros puntos será el Estado mismo, más cercano a nuestro contexto podemos posicionarla entonces en la ideología capitalista, es decir, en su modalidad en la cual se conforma en las sociedades contemporáneas de capitalismo transnacional. En esta forma, es el mercado lo que se tiene como punto prioritario.

Según los periodos de la historia (es decir, según los modos de producción) y en el interior de los mismos modos de producción, según las diferentes formaciones sociales existentes […] según las diferentes clases sociales, es esta u otra región de la ideología la que domina a las otras en el dominio general de la ideología (Althusser, 1968, pág. 53).

Este es un primer acercamiento al tema del poder y sus relaciones, ese poder que se ejerce de manera constante en las sociedades, el cual atraviesa todos los campos posibles de la humanidad. Foucault nos dice que “las relaciones de poder son las que los aparatos de Estado ejercen sobe los individuos, pero asimismo la que el padre de familia ejerce sobre su mujer y sus hijos, el poder ejercido por el médico, el poder ejercido por el notable, el poder que el dueño ejerce en su fábrica sobre sus obreros” (Foucault, 2012, pág. 42). Estas relaciones se ven reproducidas de forma permanente por las ideologías, encontrando la cima en aquella que se posicione sobre las otras.

No basta con el existir de una ideología que predomine sobre el resto; para que ésta lleve a cabo la perpetuación de sus prácticas es necesario enmascarar o cubrir todo objetivo real, creando con esto una ilusión en donde nosotros, las y los sujetos – sujetados, llevamos a cabo toda actividad por convicción propia o consciencia plena. Esto se podrá entonces vislumbrar como una concepción falsa, ya que los mecanismos son tan sutiles que la ideología no se muestra a primer instancia y aun al punto de escribir estas líneas, no nos podemos separar con totalidad de ésta como sujetos, es así como una consciencia plena de los objetivos deben de quedar tras cortinas para continuar con el “status quo” de cada momento histórico.

Establecido entonces que el tener consciencia es un paso que puede parecer sencillo, pero es todo lo contrario, la ideología se encuentra inmiscuida de técnicas las cuales ocultan muchas veces los motivos reales de ésta, pensando en lo latente y lo declarado, por lo cual, la realidad presentada por ésta puede ser una completamente distinta a lo que en realidad es; sobre este punto Althusser nos recuerda que:

En su práctica real, sea la práctica económica o la práctica política, los hombres son efectivamente determinados por estructuras objetivas (relaciones de producción, relaciones políticas de clases): su práctica les convence de la existencia de la realidad, les hace percibir ciertos efectos objetivos de la acción de esas estructuras, pero les disimula la esencia de éstas (Althusser, 1968, pág. 50).

Otro autor que nos ilustra en el tema de la ideología y la parte dominante que ésta ejerce es Žižek (citado por Russo Eduardo) quien ve a la ideología “como una doctrina, un conjunto de ideas, creencias, conceptos y demás, destinado a convencernos de su “verdad”, y sin embargo al servicio de algún interés de poder inconfeso” (Russo, 2009, pág. 156). Se percibe entonces una parte de la realidad social, esa parte que se nos “permite” conocer, o hacer creer que conocemos; una ilusión de nuestro tiempo y espacio en el cual estamos parados ¿Hasta qué punto conocemos realmente lo que sucede a nuestro alrededor? ¿Es el castigo una práctica que se instituye por ser lo “mejor” para las sociedades y las personas que conforman a éstas o es producto de las ideologías dominantes enmascarando su discurso en el llamado “bienestar común? ¿Cuáles son los objetivos reales de continuar manteniendo ciertas posturas y prácticas?

El ser humano no es estático, siempre se encuentra fluctuando y resignificando todo aquello que le rodea, lo que nos interesa a lo largo de la tinta aquí plasmada, es como estas ideologías aunque vayan siendo modificadas dependiendo el contexto o momento histórico, han dejado el legado que hoy conocemos como castigo y el cómo esta ideología se encuentra en niveles invisibles que los mismos saberes, han ido legitimando, es decir, mucho de lo que se encuentra posicionado en un nivel ideológico tiene tanto funciones declaradas como latentes. Es entonces imperante que integramos la variable del saber – poder y como ha ido permeando en distintos campos, incluyendo a las “ciencias” mismas, esos saberes que al día de hoy con la visión cada vez más centrada en el método científico continúan justificando y permitiendo ciertas acciones que antes podían haber sido consideradas como una utopía (pensando en los genocidios efectuados a lo largo de estos años, tema el cual tocaremos más adelante). Bajo esta luz, podemos entonces formular la siguiente interrogante, ¿Qué tanto ha sido justificado para otorgar y perpetuar el poder de castigar por las distintas disciplinas? Al hablar de estas disciplinas nos referimos sobre todo al derecho, la medicina, las ciencias psi y por supuesto la criminología. ¿De qué forma la ideología que se ha construido siglos atrás y traído al presente ha modificado a estas disciplinas? Estas son algunas de las preguntas a las cuales se intentará dar respuestas en las páginas siguientes. Centrándonos nuevamente en el autor de Ideología y aparatos ideológicos del Estado el cual no deja de mencionar que:

Se comprende también que la ideología dé a los hombres un cierto “conocimiento” de su mundo –o mejor, al permitirles “reconocerse” en su mundo, les proporcione un cierto “reconocimiento” – pero al mismo tiempo no los introduzca sino a su desconocimiento. Alusión – ilusión o reconocimiento – desconocimiento: tal es pues, desde el punto de vista de su relación con lo real, la ideología (Althusser, 1968, pág. 56)…«Ver Artículo Completo»
 


” ¿Qué es la Ideología? ” – Extracto de:

FUENTE

Autor: Mtro. Guillermo Lavín Álvarez (México)
Título: La ideología del castigo y el proceso de normalización (pp. 81-96)
Revista: Archivos de Criminología, Seguridad Privada y Criminalística. Año 3, vol. V agosto-diciembre 2015

02/04/2024

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