12 trabajos a los que puedes acceder con un título de Criminología


 

Conocer las diferentes salidas profesionales que existen al finalizar los estudios universitarios, siempre ayuda a tomar la decisión sobre qué camino escoger, el cual a la larga, será el más exitoso. Cualquier persona que termina la carrera de criminología, tiene la oportunidad de acceder a multitud de opciones diferentes en el mercado laboral. Y cierto es, que algunas de ellas aun se están gestando o requieren de formación adicional, pero el futuro es prometedor.

Desempeñarse a nivel institucional, formando parte de un cuerpo de policía, o en el sector privado, ofreciendo servicios como autónomo o directamente integrando la estructura de una empresa, son algunas de las posibilidades. Pero estas no son las únicas. Vamos a ver algunos de los puestos más comunes y demandados por aquellos que tienen debajo del brazo el grado en criminología.
 

¿Qué es la Criminología?


 

Antes de entrar en materia, eso sí, vamos a ver en qué consiste la Criminología, puesto que quizás no tengas del todo claro de qué se trata. Podemos definirla como una ciencia multidisciplinar en la que se combinan diferentes materias como: psicología, antropología, derecho, sociología o filosofía. El objetivo que persigue esta ciencia es el de analizar y ‘comprender’ la mente criminal, sus conductas y su relación con la víctima. Es decir, todo lo que rodea e integra el fenómeno delictivo.

A menudo se confunde con Criminalística, pero esta última basa su trabajo en las pruebas materiales que se encuentran en, por ejemplo, una escena del crimen. Para ello aplica técnicas científicas como el análisis de huellas dactilares, la búsqueda de ADN o hasta test toxicológicos, con los que conseguir atrapar al criminal. Es una ciencia forense distinta de la criminología.

La Criminología se imparte en muchas universidades de España. Estas instituciones educativas, lo hacen en forma de grado, el cual consta de 4 cursos. Los 2 primeros son generales e introducen aspectos de muchos campos, algunos de los cuales hemos citado previamente. Después, superada esa primera mitad de la formación, llega el momento de especializarse.

En los 2 siguientes cursos, el alumnado tiene la posibilidad de seleccionar qué tipo de mención – especialización – quiere obtener. Hay distintas opciones, según la oferta académica de cada universidad, como por ejemplo: tomar el camino de la seguridad privada, la seguridad pública, complementar tus estudios con el título universitario en detective privado, o bien optar por la ciberseguridad, que es una alternativa con mucha proyección de futuro. No especializarse y continuar con una formación más general, también es posible.
 

12 trabajos a los que puedes acceder con un título de Criminología
 

Salidas laborales


 

Ahora sí. Tras este pequeño inciso para dejar claro qué es la criminología, en dónde estudiarla y sus diferencias con la criminalística, llega el momento de conocer los trabajos a los que se puede acceder una vez que hayas terminado tu formación universitaria en criminología.

Previo a esto, debes saber que algunas de estas oportunidades aun se están gestando o requieren de formación complementaria, por lo que ponen por delante un futuro alentador, pero siendo realistas, tomará algún tiempo o esfuerzo adicional acceder a ellas plenamente. Te lo explicaremos en cada caso, para que tengas toda la información.
 

1. Responsable de Seguridad en Empresas

 

La seguridad es una de las cosas que más preocupa a las personas y por extensión a las empresas. Quienes cuentan con instalaciones de trabajo, por pequeñas que sean, siempre quieren contar la mayor garantía de que su negocio no va a sufrir ningún percance material o económico. En otras palabras: un hurto o robo con fuerza.

Por eso, muchas empresas contratan a personal cualificado para que les ayude a evitar que estos sucesos ocurran. Y en caso de que lamentablemente sucedan, a colaborar con las fuerzas policiales, para atrapar a la persona o personas involucradas. La capacidad de análisis que posee un especialista en esta materia será clave para, especialmente, proponer medidas que prevengan estos delitos.

Un banco, una cadena de supermercados o de tiendas de informática, son buenos ejemplos de empresas que pueden requerir de estos servicios.
 

2. Detective privado

 

Esta figura es menos clásica en España de lo que puede ser, por citar un ejemplo, en los Estados Unidos, donde se ha popularizado muchísimo a lo largo de las últimas décadas. El detective privado trabaja por su cuenta, contratado por un particular o empresa, para realizar investigaciones en distintas áreas – civil, laboral, penal -.

Si bien para ser detective, es necesario contar con formación universitaria y una licencia del Ministerio del Interior, haber estudiado o estudiar criminología, es una gran noticia. Al compartir muchas asignaturas, un criminólogo puede obtener el título universitario en investigación privada, necesario para ejercer esta profesión, sin comenzar desde cero ni duplicar esfuerzos.

Esta circunstancia, hace que la investigación privada, sea una alternativa a tener en cuenta como salida laboral para el criminólogo. Y de hecho, muchos acaban ejerciendo esta apasionante profesión.

 

3. Funcionario de prisiones

 

Los colegios profesionales y asociaciones de criminólogos de España, llevan tiempo luchando incluso ante los tribunales, para que los graduados en criminología puedan optar a entrar en el Cuerpo Superior de Técnicos de Instituciones Penitenciarias, de la misma forma en que pueden hacerlo quienes están en posesión de un título universitario de Derecho o de Psicología.

Desde esa posición, un criminólogo podría formar parte de la Junta de Tratamiento y de los Equipos Técnicos de los Centros penitenciarios. Y participaría en la elaboración de informes sobre el tratamiento penitenciario, concesión de permisos y progresión en grado. También realizaría tareas de seguimiento de la libertad condicional y de las medidas de libertad vigilada.

A pesar de esto, mientras tanto, es posible convertirse en funcionario de prisiones opositando al puesto de Ayudante de Instituciones Penitenciarias, cuya labor es la reeducación y reinserción social de los sentenciados a penas y medidas de seguridad privativas de libertad, así como la retención y custodia de los detenidos, presos y penados, y la asistencia social de los internos, liberados y de sus familiares.
 

4. Periodista Especializado

 

Un periodista es un profesional que se dedica a buscar, escoger, jerarquizar, sintetizar, elaborar, presentar y publicar información relativa a la actualidad en cualquier medio o soporte de comunicación.

Si estas dispuesto a hacer el esfuerzo de complementar tu grado en criminología con el de periodismo, puedes adquirir un perfil muy interesante para cualquier medio de comunicación que trate temas de actualidad y requiera de un especialista en asuntos criminales, policiales o judiciales desde una perspectiva penal. Esto abre un mundo de posibilidades, entre las que se encuentra, no solo la labor de informar, sino también la de investigar.

En este caso, criminología y periodismo también comparten varias asignaturas, por lo que no es necesario comenzar de cero ni cursar ciertas materias dos veces.
 

5. Seguridad Privada

 

La seguridad privada es un sector en auge, donde empresas especializadas trabajan con el fin de prevenir y disuadir la delincuencia, así como también colaborar con las fuerzas y cuerpos de seguridad cuando éstos lo necesitan.

Existen empresas de seguridad que proporcionan personal o gestionan tareas de vigilancia y protección, productos y sistemas de seguridad, asesoramiento y formación, entre otros servicios… En todas estas áreas y líneas de negocio, el perfil de un criminólogo es sin duda una pieza clave y por ello una oportunidad. Esta es la razón por la que la seguridad privada es una de las líneas de especialización más habituales, que se ofrece en las universidades, para seguir en los 2 últimos años del grado.

En este ámbito, la formación en criminología combinada con un título que te especialice en seguridad, como es el Curso Superior de Director de Seguridad Privada homologado por el Ministerio del Interior, puede ser una gran oportunidad.

 

6. Inspector de Policía

 

A pesar de que, criminología es una carrera compatible con formar parte de un cuerpo policial, queda mucho desarrollo, para que el ejercicio de esta profesión en sentido estricto, encuentre su lugar formalmente en la estructura de estas instituciones. Por ejemplo, para trabajar en puestos dedicados al estudio y prevención del delito, que se sirvan de las habilidades y conocimientos que aporta un criminólogo.

En cualquier caso, como grado universitario oficial, la criminología permite acceder por ejemplo, a una plaza de Inspector de Policía, a la que es posible optar mediante una oposición, desde la cual podrás poner en práctica al menos parcialmente, lo que has aprendido en la universidad, y claro, tener un cargo en la escala ejecutiva, que te aportará un gran trabajo y unos buenos ingresos.
 

7. Ciberseguridad

 

Los delitos que se producen a través de internet son cada vez más habituales y complejos. Las empresas y administraciones necesitan de personal cualificado que les ayude a combatir a los cibercriminales, que actúan a la sombra de la ley y casi siempre en el anonimato. Los expertos en criminología están preparados para escudriñar eficazmente las motivaciones y el comportamiento de estos malhechores.

Este es un campo que tiene muchas perspectivas de futuro, aunque tal vez debas completar tu formación con un Máster en el tema, o directamente formarte también en informática mediante estudios universitarios (Hoy en día hay universidades que ofrecen el doble grado en criminología e ingeniería informática).

También la policía cuenta con su propia sección o cuerpo especializado en ciberseguridad.
 

8. Asesor Político

 

Un asesor político es experto en un campo determinado, ya sea en comunicación, estrategia política, marketing, redacción de discursos, y así un largo etcétera, el cual pone en práctica sus conocimientos para aconsejar a un político en la toma de decisiones. Esto se debe a que un político no puede ser un especialista en todas las materias que forman parte de la responsabilidad del cargo, y por tanto necesita de expertos que le guíen.

En este sentido, las cuestiones relacionadas con el delito, resultan un campo que será más o menos necesario, en función de lo prioritario que sea para el político, el ser asesorado en ese ámbito. Esta cuestión vendrá determinada por la tasa de criminalidad de la zona o región y sus particularidades propias, que pueden ir desde problemas con el crimen organizado, tráfico de drogas, el hurto en zonas turísticas o centros comerciales, o el robo en casa habitada en áreas residenciales, entre otros…

Sin duda, el criminólogo es el profesional ideal para ocupar este puesto, por su capacidad para analizar y proponer políticas preventivas dirigidas a combatir el delito.
 

9. Profesor de Criminología

 

Para que haya estudiantes y alumnos de Criminología tiene que haber personas que enseñen esta materia a todo nivel (Grado, Máster, etc…) Ser profesor es una salida muy interesante que, además, suele contar con muchas ventajas, como las vacaciones y un horario fijo. Algunos docentes aprovechan, también, para realizar investigaciones o escribir libros sobre la propia materia, por lo que se trata de un enfoque muy amplio a nivel académico.

Convertirse en profesor universitario o dar clases de Máster es una salida profesional habitual, pero debes tener en cuenta que para acceder a ella a nivel universitario, entre otras cosas, tendrás que contar con estudios de Doctorado.
 

10. Abogado Penalista

 

Una de las materias que estudiamos más profundamente en criminología es el derecho penal y la abogacía especializada en esta rama es una salida muy productiva e interesante. De hecho, muchas universidades ofrecen el doble grado en derecho y criminología, por lo que además de todo lo que se estudia para ser abogado, se hace foco en el dominio del derecho penal y procesal penal combinado con la criminología. Esto resulta muy enriquecedor, si tu vocación es desempeñarte como letrado en la jurisdicción penal, ya que aquellos que cuentan con formación criminológica, destacan del resto, por su habilidad para llevar procedimientos donde se juzgan hechos delictivos, participar de la toma de declaración de investigados y testigos, interpretar sus informes y preguntar a los peritos, e intervenir en sala en la vista del juicio oral, donde su conocimiento y dominio de una gran cantidad de las ciencias forenses que intervienen en el proceso, le dan un plus sobre el resto y herramientas para conseguir una sentencia favorable.
 

11. Trabajador Social

 

Para desempeñarse como Trabajador Social, formando parte del Departamento de Servicios Sociales, es necesario superar una oposición, en la que entre otras cosas se acredite estar en posesión de estudios superiores en trabajo social.

El trabajo social es una disciplina que se encarga de favorecer el desarrollo, la cohesión y la transformación social; incluyendo el fortalecimiento individual de quienes forman parte de una comunidad.

En ese campo, el criminólogo tiene mucho para aportar, y comparte con el trabajador social, muchos aspectos comunes respecto de las asignaturas que estudian y dominan.

Dado que es necesario contar con un título específico, existen universidades que ofrecen el doble grado en criminología y trabajo social, por lo que además de un perfil muy completo para desempeñarte en esa labor, contarás con la titulación requerida para presentarte en la oposición.

 

12. Perito Criminólogo

 

El informe pericial criminológico es un informe de carácter técnico, de modo que describe el estado de un hecho delictivo concreto, desde una perspectiva científica. Se trata de una herramienta que puede enriquecer enormemente la valoración que realizará el juez, puesto que con ella el criminólogo puede ofrecer al juzgador conocimientos científicos sobre determinados aspectos relacionados con el hecho delictivo, sobre el autor o autores (su estado personal, familiar o ambiental en el momento de la comisión del delito) y sobre las víctimas (valoración del daño sufrido).

La información que un criminólogo puede aportar sobre el modus operandi o sobre determinadas circunstancias que concurrieron en el momento de la consumación del hecho delictivo, también pueden ayudar al Juez a tomar una decisión motivada.

En la fase de enjuiciamiento, puede ser útil al Juez, para decidir la extensión o duración de la pena, qué sanción aplicar, si se han de considerar medidas de seguridad, o si es preferible acordar la suspensión de la pena o aplicar una pena alternativa a la prisión, indicando cual sería la más apropiada y que características tendría la misma.

Sobre la labor pericial, debes saber, que los criminólogos no gozan de la demanda de otras especialidades, por lo que en la práctica y de momento, un perito criminólogo no puede basar su carrera exclusivamente en esta actividad.
 


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01/03/2021