El caso de Juana Barraza “La Mataviejitas”

Los Hechos y el Contexto

Mtro. Tonatiuh Suárez-Meaney
Dr. Luis Chías Becerril
Universidad Nacional Autónoma de México
México


 

Los Hechos del caso de la “La Mataviejitas”

 

El día 25 de enero de 2006 fue capturada Juana Barraza, causando relativa sorpresa a la opinión pública pues se creía que era un hombre a quien la prensa había bautizado El Mataviejitas, de ahí en adelante paso a ser La Mataviejitas. Su modus operandi fue poco variable y se desprendían características muy acordes al perfil tradicional de asesino serial dado por Egger: actuación solitaria, sin relación con la víctima, sin conexión entre las víctimas siempre vulnerables, en diferentes lugares, sin motivos primordialmente económicos (Egger, 2003). Tras la captura se apreció que no tenía resonancia emocional, tenía un perfil organizado, había tenido una infancia tormentosa, y seleccionaba víctimas similares.

Sus víctimas eran ancianas de clase entre media y alta a quienes abordaba en la casa de ellas cuando estaban solas, bajo la falsa escusa de incorporarlas al programa de ayuda a adultos mayores que en aquel entonces comenzaba el gobierno del Distrito Federal. Después de ganarse su confianza, adentro de la casa, Juana Barraza las asesinaba por estrangulación con un estetoscopio (aunque en los medios de comunicación suelan confundir esta mecánica con la de ahorcamiento). A algunas de sus víctimas las sometía sexualmente antes de darles muerte. Antes de irse les robaba algo de dinero y pertenencias de las cuales, algunas usaría como trofeo. Tras uno a cinco de los homicidios tenía un periodo de reposo que podía ir de uno a cinco meses.

En fines de semana ella trabajaba vendiendo palomitas afuera de la Arena Coliseo done tiempo atrás, antes de lesionarse trabajara por años como luchadora bajo la personalidad de La Dama del Silencio. Durante los hechos hubo numerosos testigos, diligencias y retratos hablados bastante aproximados a la fisionomía real pero que sólo llevaron a aprensiones incorrectas. La equivocada aprensión de Araceli Vázquez García –a quien con pruebas de robo se le acredito homicidio—muestra que aunque las autoridades pensaban primordialmente en un hombre, no desecharon la idea de que pudiera tratarse de una mujer. También hubo hombres detenidos erróneamente como Mario Tablas, entre otros. Aún tras la detención todavía varias personas que sufrieron falsas acusaciones atribuidas posteriormente a la Mataviejitas y vivieron o viven toda suerte de comedias legales.

Existen numerosas inconsistencias en las investigaciones que permiten suponer que la detención más que por investigaciones fue cuestión en gran parte de la suerte: las autoridades declaraban por un lado que el criminal actuaba solo y por otro lado que tenía un cómplice, que estaba vivo o se había suicidado, que se trataba de uno sólo o que tenía imitadores (Vargas, 2008). Las autoridades se por el contrario se justificaron de la tardanza por el perfil tan similar a un hombre sin embargo se encuentran casos similares en la historia.

 

El caso de Juana Barraza La Mataviejitas

El caso de Juana Barraza “La Mataviejitas”

 

Contexto del caso de Juana Barraza “La Mataviejitas”

 

En el caso Juana Barraza se juntan dos características género y de generación.

 

Cuestión de género

 

Todas las víctimas asesinadas por Juana Barraza fueron mujeres. La historia de Juana Barraza está llena de abusos de su madre y otros adultos que representan situaciones traumáticas y preparantes, sin embargo ella misma como mujer decide emprender contra las mismas mujeres. Esto mezclado con una selectividad generacional es congruente con el hecho de que en la ciudad de México son comunes las viudas que viven solas en una situación de alta vulnerabilidad.

El caso de La Mataviejitas es paradigmático en la cuestión de género desde la perspectiva criminológica. La criminología siempre lleva un sesgo al interpretar la realidad cuando el género está de por medio pues no puede haber una criminalidad masculina y una femenina (Fuller). Esta visión se vuelve profética cuando vemos que la policía busca a un hombre y la prensa se sorprende cuando capturan a una mujer. Ante la imposibilidad de ver a una mujer en el lugar de un asesino serial, surgió la hipótesis de un travesti (Vargas, 2008, 19). Es difícil para una cultura machista ver, a quien “debería” estar cuidando hijos, detenido como el peor de los asesinos. Es una tendencia mundial que las mujeres cometen solo entre el 5 y 10% de los crímenes (Navarro, 2007). El impacto mediático de ver a una mujer que había cometido sola gran cantidad de los homicidios a ancianas fue aún mayor.

Que la opinión pública no tuviera los criterios para manejar la información es un hecho menor comparado con el hecho de que la policía se hubiera visto influida por los mismos prejuicios y ante la falta de técnicas objetivas de búsqueda. Los estudios sobre depredadoras femeninas muestran un perfil muy cercano al del modus operandi de La Mataviejitas: homicidio en el hogar e la víctima elegidas tras un largo tiempo (Wilson, 1998).

 

Cuestión generacional

 

No solo la cuestión de género impidió a los criminólogos llevar de forma objetiva la investigación sino que también la cuestión generacional. El gobierno local de aquella época liderado por Andrés Manuel López Obrador tenía entre los principales aspectos de su agenda la atención a los adultos mayores a quienes desde entonces el gobierno les proporciona una tarjeta donde les deposita una cantidad mensual.

Los hechos al principio fueron subestimados por el gobierno por considerar que se buscaba sembrar algún efecto de miedo sobre las políticas ejes del gobierno. Así como no se podía creer que una mujer saliera a matar, tampoco se creía que alguien pudiera estar matando, y mucho menos ancianos. Esto tiene una explicación más difícil desde el momento que no ha sido estudiada como ocurre en los fenómenos afectados por prejuicios de género que abordaremos en seguida…«Ver Artículo Completo»

 


” El caso de Juana Barraza “La Mataviejitas” ” – Extracto de:

FUENTE

Autor: Mtro. Tonatiuh Suárez-Meaney y Dr. Luis Chías Becerril (México)
Título: Geografia criminal y el homicidio serial: El caso de Juana Barraza (pp. 60-80)
Revista: Archivos de Criminología, Seguridad Privada y Criminalística. Año 3, vol. V agosto-diciembre 2015

17/02/2024

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