Exponentes de la nueva Criminología

Dr. Gino Ríos Patio
Universidad de San Martín de Porres
Perú


 

En 1949, Edwin Sutherland, sociólogo norteamericano, dio el primer cachiporrazo a la mitología penal ante la Asociación de Sociología Americana, al sostener su teoría del Delito de Cuello Blanco, no previsto en los códigos, cometido por infractores respetables y de alto status en el ejercicio de su actividad empresarial, lo que originó que comenzaran a estudiarse los delitos no codificados de la clase hegemónica y los delitos no denunciados o Cifra Negra que desvirtúa la estadística criminal.

Como es fácil imaginar, este primer bastonazo a la leyenda criminológica de la Criminología positivista, sumió en el desconcierto y la duda a los estudiosos del fenómeno criminal de entonces, pues el único punto de referencia que tenían, esto es, la ley penal inmutable, cuyo presupuesto normativo preveía “todas” las conductas lesivas ilícitas, se derrumbó y trajo por tierra el mito penal.

A partir de entonces, ya no era de utilidad sostener que los delincuentes no tenían hogar o provenían de hogares conflictivos; carecían de recursos de todo tipo; y tenían determinadas características psicosomáticas y antropométricas. Más aún, recordemos con Aniyar (1979, p. 80) que el mismo Sutherland, con inocultable ironía, aseveraba que la escasa longitud de las piernas era una variable significativa para definir el tipo criminal, porque el ladrón de piernas largas corre más rápido y no es aprehendido por los agentes del orden.

Asimismo, como refiere Aniyar (1979, p. 81) Giora Shoham manifestó, más agudamente, a propósito de la repetición de una variable en delincuentes recluidos, que si en una ciudad hay muchos nidos de cigüeñas en los techos y coincidentemente más nacimientos, es razonable concluir que los bebés son traídos por las cigüeñas. Es decir, el mito penal y la leyenda criminológica exhibidos sin pudor frente a la realidad.

Ante semejante desnudez criminológica, fue fácil comprobar que el estereotipo tradicional del delincuente (en realidad cualquier estereotipo de delincuente) tuvo como finalidad permitir a la clase hegemónica realizar sus propios delitos impunemente y derivar la carga de agresividad del sistema penal a las clases más bajas como chivo expiatorio, que de otra manera dirigirían hacia aquella.

Hay pues una construcción social ad hoc de la realidad y de la delincuencia, que hace que unos hechos y no otros sean considerados delictivos; y que determinados delincuentes y no otros amplíen la estadística oficial de la criminalidad.

Entonces, surgió un nuevo objeto de la criminología, los mecanismos socio políticos y los intereses que promueven la creación de normas penales, es lo que ahora hace que ella salga de las cárceles y vaya a investigar las oficinas públicas, las grandes empresas, las leyes, los tribunales, la policía, todo lo que somete a las minorías. El Código Penal ya no puede reducir y contener a la Criminología.

En el extremo más crítico de la nueva Criminología, el Derecho es visto como una superestructura determinada por la organización social subyacente, que dividida en clases pasa a explicar las causas socio políticas del crimen, desde la perspectiva de la Criminología Radical.

El meollo de la ideología capitalista es generar riqueza para sí a como de lugar, de lo que se desprende que la hipertrofia del Yo es criminógena y odiosa, lo que se revela aún más cuando pensamos que gramaticalmente el yo no tiene plural, pues el nosotros es yo y tú, es decir, una comunidad genuina. Por ello, el sistema capitalista de producción tiene en el delito un elemento funcional que genera valores egoístas y no altruistas o comunitarios.

 

exponentes de la nueva criminología

Exponentes de la nueva Criminología

 

Por tanto, la Criminología Crítica desmitifica la comprensión de las causas criminógenas del delito y el funcionamiento del sistema penal, denunciando la alienación que produce el sistema capitalista, quebrando la unidad del hombre consigo mismo y la naturaleza, porque vende su fuerza de trabajo y el producto de su trabajo no tiene para él una utilidad en sí misma sino un valor como mercadería, de la que se aprovecha y apodera quien tiene el poder, el cual se enriquece por despojo, lo que hace delincuente al sistema capitalista. Si bien Marx no quiso nunca hacer criminología, su pensamiento no puede considerarse en este punto como materialista, sino humanista.

Por ello, la criminología crítica contribuye a restaurar la dignidad del hombre, sin embargo el sistema capitalista la considera una oveja negra, para que se le tema solo por su color, la deja crecer y si comienza a hacer efectivas sus premisas e intenta cambiar la realidad, procede a aplastarla por los instrumentos del sistema.

En la National Deviance Conference, realizada en 1968 en Inglaterra, Ian Taylor, Paul Walton y Jock Young, exponentes de la nueva criminología, afirmaron que la desviación tiene origen mediato en la situación económica y política, la cual es muy dinámica.

Routledge and Kegan (1973), sostienen al efecto que la psicología social del delito puede reconocer que los hombres pueden elegir conscientemente el camino de la desviación como la única solución a los problemas que le plantea la realidad contradictoria.

Por otro lado, Baratta (1986) sostiene que la naturaleza y el contenido del delito no pueden captarse sin un análisis completo de su evolución histórica, lo cual involucra en el análisis una teoría económico política de la desviación, comportamientos socialmente negativos y criminalización, sobre bases conceptuales marxistas. Además, critica al sistema penal por la producción dirigida de las normas penales (criminalización primaria); la aplicación de las mismas y el proceso penal (criminalización secundaria); así como la ejecución de la pena o medida de seguridad, que es la etapa final de un proceso de selección que se inicia antes de la intervención del sistema penal con la discriminación social y escolar.

De lo anteriormente expuesto, se colige que para la criminología radical, el delito ya no es una cualidad ontológica de ciertas conductas humanas y determinados individuos, sino un status asignado a ciertas personas, por medio de la selección de los bienes protegidos legalmente y de los comportamientos ofensivos; y de la elección de los individuos estigmatizados entre todos los que cometen infracciones. La realidad peruana, por lo menos, muestra congruentemente con esta visión criminológica que el derecho penal no es igual para todos ni en la protección de los bienes ni en la aplicación de las sanciones.

Es un hecho que el Derecho Penal es una respuesta a los síntomas y no a las verdaderas causas, es decir, una mitología. Por eso, Ginbernat afirmaba lo siguiente: “Entramos en una época en que la tarea fundamental va a consistir en levantar el telón del derecho penal, para ver qué es lo que verdaderamente ha estado escondido detrás de él” (Gross, 1980).

De ahí que, con mucha realidad, se reclame que la nueva criminología ofrezca posibilidades de resolver socialmente las cuestiones fundamentales, trascendiendo las teorías estructurales abstractas o idealistas y neutralizando las desigualdades de riqueza y poder y de bienes y posibilidades vitales, de lo contrario sería un mero correccionalismo…«Ver Artículo Completo»

 


” Exponentes de la nueva Criminología ” – Extracto de:

FUENTE

Autor: Dr. Gino Ríos Patio (Perú)
Título: De la leyenda criminológica a la quimera criminológica…a través de la mitología penal… Ensayo observacional, experimental, situacional y prospectivo (pp. 49-59)
Revista: Archivos de Criminología, Seguridad Privada y Criminalística. Año 3, vol. V agosto-diciembre 2015

16/01/2024

Antes de irte... ¡No te olvides de dejarnos tu correo!

 

Cada mes tenemos cursos con ofertas especiales, por tiempo limitado, solo para nuestros usuarios registrados

Responsable de los datos: Marta Pellón Pérez
Finalidad de los datos: Enviarte información y ofertas de nuestros cursos
Almacenamiento de los datos: Base de datos alojada en Mailrelay

Legitimación: Tu consentimiento
Derechos: En cualquier momento podrás ejercer tus derechos de acceso, rectificación, limitación o suprimir tus datos enviando un email a info@estudiocriminal.eu. Encontrarás más información en nuestra Política de Privacidad