La ideología del castigo y los Derechos Humanos

Mtro. Guillermo Lavín Álvarez
Instituto Nacional de Ciencias Penales
México


 

Es cada vez mayor la constancia de una pregunta que va surgiendo sobre los derechos humanos ¿Dónde están éstos? El siglo XX ha sido clasificado o denominado como el siglo de los genocidios, esto es muy importante ya que es en este momento donde nacen los derechos humanos como los conocemos al día de hoy, esto se da posterior a los juicios de Núremberg al término de la segunda guerra mundial con la ya hoy famosa Declaración Universal de los Derechos Humanos, (Lynn, 2009); pero esta es sólo una de las posturas existentes pues estos Derechos Humanos encuentran profundas raíces filosóficas (Menke & Christoph, 2010), sobre todo en el contractualismo, pero lo que es realmente pertinente señalar, es que éstos antes que otra cosa van apareciendo a lo largo de la orbe por la gran injusticia que existe en diversos países; por lo tanto el ser humano se ha visto en la necesidad de iniciar movimientos sociales los cuales posteriores a éstos se van plasmando en diversas convenciones o tratados, pero aquí radica el problema, pues parece ser que muchas veces pierden el significado real y simplemente quedan como un elemento más de la clase dominante.

Con la alta tasa de violación a los derechos humanos en los tiempos modernos nuevamente pregunto, ¿Dónde se encuentran? Si nos remitimos al tercer artículo de la declaración universal ésta dice que “Todo individuo tiene derecho a la vida, a la libertad y a la seguridad de su persona” (ONU, 2009, pág. 252), siendo a su vez el artículo primero de nuestra constitución donde se afirma que todas las persona gozarán de los derechos humanos; tras lo cual podemos afirmar con contundencia y seguridad que esto no es así, pues la vida ya parece que comienza a ser un privilegio en lugar de un derecho, pues la situación de hambre, pobreza, pobreza extrema, desigualdad, marginación y exclusión social es una que impera en muchos países; por otra parte la libertad de las personas se encuentran contrariamente a lo que la declaración procura anunciar, cada vez más encapsulada y una alza del encarcelamiento junto con una expansión del derecho penal (Silva Sánchez, 2001) como la principal política criminal del país (una política criminal de represión y no de prevención), en lugar de medidas alternas a la prisión que puedan entonces salvaguardar estos derechos humanos, pues aunque el artículo 3 de la Declaración Universal afirme que “nadie será sometido a torturas ni a penas o tratos crueles, inhumanos o degradantes” (ONU, 2009, pág. 252) esto parece nuevamente simple voluntad pues la “vida” en prisión incluye todos estos tratos y fuera de ésta, también.

Esto nos ha dejado el castigo, seleccionar al enemigo lo cual es más factible ahora con el aparato de justicia penal que tenemos y la implementación de un derecho penal del enemigo (Zaffaroni, 2006), degradar al ser humano en todas las esferas posibles teniendo instituciones que se encargarán de efectuar esta práctica el mayor tiempo posible. Aún con las recomendaciones emitidas por la Corte Interamericana de Derechos Humanos (CIDH, 2013) la situación aparentemente no tendrá un cambio a corto plazo, pero no por esto se debe de dejar la lucha y los postulados a prácticas donde los derechos humanos sean lo que prevalezca.

 

la ideología del castigo y los derechos humanos

La ideología del castigo y los Derechos Humanos

 

Para permanecer en una postura real de los derechos humanos es necesario sacar a éstos de la caja, es decir, de ese Eurocentrismo, reafirmar algunas posturas y otras modificarlas pues el contexto ha cambiado y no podemos continuar utilizando lo que hace medio siglo fue establecido. Debemos dejar de hablar de universalidad siendo éste un concepto que engloba nuevamente al proceso de normalización en el cual nos hemos enfocado en el presente trabajo, se debe de crear una nueva concepción de los derechos humanos los cuales no se encuentren atados a los poderes dominantes y dejar atrás entonces estos “derechos del mercado” occidentalizados de lo cual “Puede decirse que si Occidente no inventó los derechos humanos, si creó el discurso que alcanzaría la hegemonía. Hoy necesitamos ampliar nuestro conocimiento de lo que otras culturas entienden acerca de la lucha por la dignidad humana”. (Herrera Flores, 2000, pág. 37), poniendo la mirada en espacios culturales o interculturales los cuales den una “concepción de los derechos humanos como discurso contra hegemónico contrario al discurso liberal que estos han adoptado desde su creación” (Ursola Gutiérrez , 2012, pág. 175); una mirada crítica de los derechos humanos es entonces fundamental para su reconstrucción o reinvención (Herrera Flores, 2008).
Esta tarea puede ser difícil pero tenemos que mantener los pies en la tierra y utilizar lo que tenemos al alcance de nuestras manos, es claro que el derecho como se encuentra en estos momentos, sólo puede producir violencia como ya lo había anunciado Walter Benjamin, entonces, con más razón es preciso que éste deje de ser utilizado por las clases dominantes, por las ideologías que gobiernan miles de sentidos de vida y se posicionen en las manos de aquellos que abogan por una dignidad humana, por una vida.

El pensar un mundo sin cárceles o castigo para muchos puede ser una incongruencia o algo simplemente ilógico, pero son estas las batallas ideológicas que se deben de mantener, pues si dejamos entonces el tema y aceptamos las prácticas actuales, estaríamos negando nuestra misma realidad, nuestra misma condición humana, aceptando con ello entonces el exterminio de miles de vidas. Podemos continuar abogando por esas posturas garantistas (haciendo la aclaración de estar a favor de un derecho penal mínimo, únicamente en lo que se puede llegar a una abolición de la prisión) o podemos centrarnos más en una postura que se acerque todavía más a lo humano, a lo que se ha perdido con el paso de los años.

La ideología del castigo continuará siendo una de las prácticas que más daño pueda hacer a los seres humanos, pero su dualidad la encontramos en este discurso de los derechos humanos, el discurso contra hegemónico que sea capaz de liberarlos del discurso hegemónico que los mantiene sujetos desde hace años. Apuntar a realidades cambiantes (también conocidas como utopías) pues poniendo la vista atrás nos damos cuenta que han existido muchos cambios en la realidad social los cuales podrían haber sido considerados utópicos (el esclavismo por ejemplo, o los genocidios cometidos a lo largo del siglo pasado), por esta razón pensemos en esas realidades cambiantes y no neguemos entonces la condición humana que se quiere alcanzar…«Ver Artículo Completo»
 


” La ideología del castigo y los Derechos Humanos ” – Extracto de:

FUENTE

Autor: Mtro. Guillermo Lavín Álvarez (México)
Título: La ideología del castigo y el proceso de normalización (pp. 81-96)
Revista: Archivos de Criminología, Seguridad Privada y Criminalística. Año 3, vol. V agosto-diciembre 2015

05/05/2024

Antes de irte... ¡No te olvides de dejarnos tu correo!

 

Cada mes tenemos cursos con ofertas especiales, por tiempo limitado, solo para nuestros usuarios registrados

Responsable de los datos: Marta Pellón Pérez
Finalidad de los datos: Enviarte información y ofertas de nuestros cursos
Almacenamiento de los datos: Base de datos alojada en Mailrelay

Legitimación: Tu consentimiento
Derechos: En cualquier momento podrás ejercer tus derechos de acceso, rectificación, limitación o suprimir tus datos enviando un email a info@estudiocriminal.eu. Encontrarás más información en nuestra Política de Privacidad