¿Tiene identidad propia el Criminólogo y Criminalista?


 

Existen convergencias y divergencias del criminólogo y criminalista con otros profesionales, por ello, es importante aclarar y trabajar sobre la identidad profesional de un criminólogo y criminalista, pues estos son vistos a uno por el otro, o sin distingo, como policía o detective (Escobar Marulanda, 2006). Por otro lado, parece que no existe una identidad clara sobre el criminólogo o criminalista de formación licenciatura, puesto que los posgrados en las mismas materias, vienen generando: Ingenieros-criminalistas, juristas-criminalistas, psicólogos-criminólogos, médicos-criminalistas, policías-criminalistas, sociólogos-criminólogos, arquitectos-criminalistas, entre otros. En este caso, pareciera una dualidad profesional, donde la misma función que ejerce el criminólogo, la puede ejercer el psicólogo con conocimientos clínicos y patológicos, así como el abogado enfocado a lo penal.

Reynoso Davila apunta que: «Muchos criminólogos han llegado a ser estudiosos de la Criminología después de un “currículum” científico que tiene poca relación con dicha disciplina y por tanto le imprimen mayor relación con el campo de su procedencia y pretenden reducirla a un mero capítulo de su original especialización científica» (2004, p. 11). Por ejemplo: El médico, psicólogo o jurista que la vinculan totalmente a su área, por ellos que existan libros de criminología jurídica o criminología médica-fisiológica. Schmalleger, apunta qué es y qué hace un criminólogo: «Una definición típica de criminólogo es alguien que estudia el crimen y el comportamiento criminal. Ocasionalmente, el término criminólogo describe casi a cualquiera que trabaja en el campo de la justicia criminal, sin diferenciar tenga la formación» (2006, p. 16).
 

Tiene identidad propia el Criminólogo y Criminalista

¿Tiene identidad propia el Criminólogo y Criminalista?

 

Posiblemente en parte, este profesional es ligado a un policía, tal vez porque los primeros investigadores empíricos que recurrieron a estos estudios eran de esa formación, o al revés, quiénes estudiaban criminología y criminalística, luego ejercían como policías (actualmente es una salida profesional). Sobre este tópico y el anterior de la yuxtaposición de profesiones, no ocurrió el reparo a través de trabajar la identidad profesional con una marcada jurisdicción laboral o de área de estudios, parecería que no se dio lugar a la evolución de estos saberes desde el ámbito del profesional; es decir, en establecer identidad profesional. Esto lleva a un siguiente dilema, si la criminología permaneció estática o estancada ¿Por qué? Hubo urgencia de preparar profesionales operativos-técnicos en los saberes multipanorámicos de la criminalidad, pero no la misma urgencia para desarrollar nuevos conocimientos. Probablemente el criminólogo y criminalista de licenciatura de antaño se sintió cómodo de ver que de otras profesiones producían el conocimiento, por ejemplo, del derecho, sociología, antropología, lo mismo de los profesionales de estas áreas.

Pudo ocurrir una herencia a las nuevas generaciones, en el nivel de licenciatura no se analiza el cuestionar si el código penal señala que si el aborto es delito o no, se instruye, no se cuestiona si tal o cual conducta es antisocial o no, sino que se memoriza (Pérez Lledó, 2007), pero en maestría y doctorado, debe replantearse lo que de cierto modo se impuso, el problema abunda en que de por sí una gran mayoría de egresados no aspiran al posgrado (Asociación Nacional de Universidades e Instituciones de Educación Superior, 2019), menos al doctorado, su pensar se queda en lo aprendido, tal vez si cuestionan, pero si tener la habilidad de desconstruir y proponer otras alternativas, careciendo de bases para postular alternativas Bonilla Marín, 2015).

De tal modo, el egresado se quedo con ciertos conocimientos, que posiblemente después se cuestionó, pero no pudo argumentar ni proponer (Rodríguez Arocho, 2010). Los autores clásicos inundaron la tendencia de estudio al no existir contrapartes ni otras propuestas, así, al ocurrir de los años, en criminología y criminalística permanecen los mismos autores, conferencistas, emergiendo nuevos, bajo bases laxas de argumentación, sin experiencias laborales que respalden su exposición (Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología, 2019), y al no existir estudios serios o medios idóneos para alcanzar la información correcta, se tendió a la vulgarización del conocimiento, donde cualquiera es docto, opina y expone sobre temas. Al no haber doctores en criminología en México, no existe un escudo que combata la intrusión de charlatanes, expertos de gabinete, además, el conocimiento es obsoleto, no responde a las necesidades, no se conocen las fuentes de investigaciones actuales, no hay una respuesta adecuada a las demandas sociales, y las salidas profesionales, se restringen a las cotidianas…

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FUENTE

Autor: Lic. Wael Sarwat Hikal Carreón
Universidad Autónoma de Nuevo León
Construcción de la identidad profesional del criminólogo y criminalista en México
e-Eguzkilore. Zientzia Kriminologikoen Aldizkari Elektronikoa/
Revista Electrónica de Ciencias Criminológicas
Número 5, 2020, 5. Zenbakia
ISSN: 2530-1969

 


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